CS Bienes Raices - Bienes Raices en Tegucigalpa

#10. No toques tu dinero antes de tiempo

 

Si estas a punto de comprar una propiedad, es importantísimo que en los seis meses anteriores no solicites una nueva tarjeta de crédito, un préstamo, o realices una gran compra. Más bien cancela totalmente aquellas deudas mas pequeñas o aquellas que estés a punto de terminar de pagar. La idea es que cuando pidas tu préstamo hipotecario lo puedas hacer bajo las mejores condiciones y puedas negociarlas presentándole al banco una salud financiera sólida y estable.

 

#9. Consigue una pre-aprobación de tu préstamo

 

No pierdas la casa de tus sueños por culpa del banco o de una mala planificación del proceso de compra. Es muy diferente que te presentes como un comprador con un préstamo pre-aprobado que como un comprador a quien quizás le aprobaran el préstamo que necesita para comprar una propiedad. Además, así sabrás de antemano que tipo de casa se adapta al presupuesto que tienes y ahorrarás tiempo y dinero en la búsqueda de la propiedad que tanto quieres. 

 

#8. Conoce bien los límites de tu propiedad

 

Es importantísimo conocer con exactitud donde comienza y donde termina cada parte de tu propiedad. Nunca asumas que ciertas partes de un terreno son tuyas si no está claramente establecido que realmente lo son. Así, evitarás que alguien más adelante se quede con ellas y sabrás que estas pagando el precio correcto por el tamaño cierto. 

 

#7.  No juegues con el tiempo

 

No esperes que los precios suban o bajen si esperas uno o dos meses más: el mercado inmobiliario es imprevisible. El mejor momento para comprar la propiedad de tus sueños es cuando la encuentres.

 

#6. La casa más grande no siempre es la mejor

 

En el mundo inmobiliario siempre decimos que no se debe comprar la casa más grande del barrio. ¿Porqué? Cuanto más grande es la casa, más pequeño es el público que la puede comprar y eso dificultaría mucho tu capacidad de, si llegara el caso, reventa de la propiedad. La valoración de tu casa dependerá de que tanto se han valorizado las demás casas a tu alrededor y, como sabemos, si compraste la que más valor tenía, es difícil que su valor suba mucho más.

 

#5. Vigila los costos asociados con tu casa

 

No dejes que la obligación de pagar costos que no tenías previsto amargue una buenísima compra. Antes de comprar cualquier casa, averigua con los dueños cuánto pagaban de electricidad, de agua, de mantenimiento, de seguridad, etc. Esto te permitirá tener una idea más realista de la obligación que estas asumiendo para los próximos años de tu vida.

 

#4. Estas comprando una casa – no estas saliendo con ella.

 

No dejes que las emociones decidan que propiedad vas a comprar: es muy probable que salgas con el corazón destrozado. Existe una gran diferencia entre el instinto y la emoción. Si compras con el instinto, es porque conoces la propiedad que vas a comprar y sabes que es la mejor opción de compra que tienes. Si compras con el corazón, es probable que solo la compres por ciertos detalles que la misma tenga, como el jardín de atrás o el color original de la casa. Estamos hablando de una gran inversión, así que lo mejor es mantener la calma y tomar la decisión más inteligente.

 

#3. Conoce tus vecinos

 

Imagina que compras que compras la casa de tus sueños y luego te das cuenta de que tienes a tu lado un grupo tocando todos los jueves en la tarde hasta la madrugada. Quizás te guste su música, pero es muy probable que en algún momento te canses de escucharles. Es importante que durante unas semanas pases por la propiedad que quieres comprar, durante la mañana, el medio día, la tarde, la noche - en fin: siempre que puedas – para que puedas conocer acuradamente como es el ambiente y cómo actúan los vecinos que viven alrededor de donde vas a vivir los siguientes años de tu vida.

 

 

#2. Contacta una agencia inmobiliaria

 

Mucha gente cree que si compra con una agencia inmobiliaria terminará pagando más dinero que si la hubiera comprado por cuenta propia – y este es un error que muchas veces se paga caro. Un asesor inmobiliario profesional se asegurará que la propiedad que vas a comprar se encuentra en las condiciones físicas, legales y financieras en las que tiene que estar y que el precio que te están cobrando no es superior al que te deberían de ofrecer. Como conocedores del mercado, los asesores inmobiliarios son los únicos que rápidamente te pueden decir que un vendedor te está engañando y que por el precio que te quieren cobrar mejor te compras otra propiedad en otro local y en mejores condiciones. La mejor forma de ahorrar tiempo y dinero es trabajar con quien lleva años en el mundo inmobiliario y confiar en que, si llevan tanto tiempo en el mercado, es porque algo hacen bien.

 

#1. El arte de negociar el precio

 

Prepara con tu asesor una estrategia de negociación del precio de compra basada en dos factores: en lo que puedes pagar (no vaya ser que te pidan más de lo que puedes invertir) y en lo que crees que realmente vale la propiedad. Estudia las propiedades alrededor y haz una negociación basada en el precio por metro cuadrado. No ofrezcas números redondos porque sonarás como todos los demás compradores potenciales: cuanto más detallado y diferente pueda ser tu precio mejor, ya que el vendedor creerá que realmente estudiaste la propiedad y que conoces el mercado en el que te estás moviendo.